Hoy 7 de Julio se celebra a nivel internacional el Día de la Conservación del Suelo.

Coincidiendo con esta efeméride,  desde Cortijo el Puerto queremos dedicar este post a la importancia de la conservación de los suelos y su buena gestión, vital para la producción agropecuaria. El uso desequilibrado del suelo, la deforestación y el mal uso de la mecanización son amenazas reales. A esto se añade que, conforme aumenta la degradación de las tierras, también se degrada la calidad de vida de quienes la habitan. En nuestro país, 75 por ciento del territorio está sujeto a procesos erosivos causados por las actividades agrícolas, ganaderas y forestales.  

       

El aumento de la salinidad de los suelos, provocado por un uso excesivo de los abonos químicos es un problema que desde Cortijo el Puerto quisimos evitar desde un principio vinculándonos al movimiento de la agricultura orgánica, practicando laboreo respetuoso con el suelo y con técnicas que contrarrestan las secuelas negativas sobre este.

Promover el equilibrio de los organismos beneficiosos del suelo es clave en su conservación. El suelo constituye un ecosistema que incluye desde los microorganismos, bacterias y virus, hasta las especies macroscópicas, como la lombriz de tierra, que airea, drena y promueve los macronutrientes.

En Cortijo el Puerto las calles del olivar y del almendro y toda la superficie de la finca está protegida con cubiertas vegetales sembradas de semillas nativas seleccionadas. Un proyecto de restauración medioambiental con cubiertas herbáceas que protege la tierra, genera alimento y refugio para la fauna auxiliar. ¡Seleccionamos las mejores especies orgánicas de la Península Ibérica para cada cubierta!. Principalmente gramíneas, crucíferas y leguminosas combinadas con bandas florales en el centro. Mezclas de semillas escogidas para cada zona según características del suelo, tipo de cultivo y problemática agrícola asociada. El objetivo de la cubierta vegetal es revitalizar el potencial de la flora útil en la agricultura, crear las asociaciones más beneficiosas para cada uno de nuestros cultivos, y conseguir que se autosiembren en los años venideros.

Las gramíneas (bromus) ayudan a controlar la erosión. Asociadas con leguminosas y crucíferas completan un equipo perfecto de cubiertas vegetales altamente beneficiosas para nuestro entorno. Las gramíneas protegen la tierra del desgaste del agua y de otros agentes externos como el viento, aunque no son recomendables en solitario por consumir nitrógeno.

Las leguminosas (veza) fijan el nitrógeno atmosférico y abonan el resto de especies. Son rastreras y su uso combinado con gramíneas genera una simbiosis perfecta: la gramínea ejerce de guía y evita la erosión del terreno; la leguminosa aporta el nitrógeno necesario y atrae la fauna auxiliar con su floración.

Con la asociación de especies conseguimos proteger al suelo y generar biodiversidad para fidelizar a la fauna auxiliar. Combinamos las plantas hospedadoras para control biológico, con otras especies fuente de alimento para insectos beneficiosos para la agricultura.

La siembra de cubiertas vegetales y el acolchado (mulching) de paja, complementan el manejo integrado del riego y el ahorro de agua porque evitan la evaporación por efecto del sol.

Este es nuestro proyecto que aúna sostenibilidad e innovación. Una economía verde que se puede ver, oler y saborear en nuestros AOVEs.

Con este “granito de arena”, Cortijo el Puerto se suma cada día al día de la conservación del suelo.